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  • Foto del escritorNayeli Reyes Loyo, svcfe

Despertador excelente


En alguna ocasión o más, has sentido tu existencia: ¿aletargada? ¿apesadumbrada? ¿adormilada o sin sentido de vida? ¿qué te despierta en las mañanas al emprender tu jornada? Más allá del reloj o de la alarma de tu celular ¿qué le da sentido a tu existir?


La vida está llena de posibilidades, oportunidades, retos y obstáculos que afrontar, sin embargo, la mayoría de las personas quisiéramos vivir sin contrariedades, dolores o situaciones que pueden desanimarnos a seguir adelante. Hemos olvidado que “el oro se purifica en el crisol” (Eclo 2,5) y que todo diamante, para ser tal, es cincelado fuertemente pasando por un serio proceso de cristalización hasta llegar a ser la piedra preciosa que cautiva por su luz brillante y genuina. Lo mismo pasa con cada persona que peregrinamos en esta aventura que llamamos vida, en la que, aunque experimentemos el dolor, tiene su finalidad.


La sierva de Dios, Martha Christlieb, nos dice al respecto: “El dolor es un despertador excelente del que el Señor se vale para despertarnos de nuestro letargo y acercarnos a Él... No creas que en un abrir y cerrar de ojos habrás conseguido lo que te propongas […], pero pídele a Ella y... habrás encontrado la alegría y la paz. Yo te prometo pedírselas para ti”[1].


Madre Martha ha descubierto que el dolor es una oportunidad para conocernos más, aceptarnos, recurrir al Señor e imitarlo en su humildad y pobreza; y más si lo hacemos en compañía de la Virgen María. De este modo que con su ayuda sea una realidad la exhortación de San Pablo: “Tengan entre ustedes los mismos sentimientos que Cristo: el cual, siendo de condición divina, no retuvo ávidamente el ser igual a Dios. Sino que se despojó de sí mismo tomando condición de siervo haciéndose semejante a los hombres y apareciendo en su porte como hombre; y se humilló a sí mismo, obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz” (Flp 2,5-8).


¿Cuál es tu actitud ante el dolor? ¿Lo acoges, lo rechazas? ¿Es camino de humildad, fortaleza y unión con Dios?



[1]AHSVCFE I.2.3.165. Fondo Martha Christlieb, cartas a Hermanas de la Vera Cruz Hijas de la Iglesia, 4 de mayo de 1972.

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